La vida merece amor...
"Hoy, antes del alba, subí a las colinas, miré los cielos apretados de luminarias y le dije a mi espíritu: cuando conozcamos todos estos mundos, el placer y la sabiduría de todas las cosas que contienen,
¿estaremos tranquilas y satisfechas? Y mi espíritu dijo: No, ganaremos esas alturas para seguir adelante".
¿Cómo no se puede estar enamorado de la vida? Siéntate un rato, cinco minutos, cierra los ojos y respira…
Sólo por el hecho de respirar uno ya debería sentirse plenamente feliz…
A lo largo de la historia...de tu vida... Cuántas oportunidades vitales tendrás para hacer ese simple ejercicio? Las dificultades de la vida están ahí, pero no son la vida… es como cuando vas de excursión y te tropiezas una y otra vez con piedras, te arañas con zarzamoras, te caes por barrancos…
A veces todo eso es por imprudencia, por falta de atención, por cansancio, porque te gusta el riesgo, por, por, por… Ahora imagínate que empiezas a caminar por el mismo camino pero desde la sencillez, sin prisas, disfrutando del paisaje y parándote cada vez que te sientes cansado y abatido… ¿Llueve? Refúgiate… ¿Hace tormenta y frío? Abrígate… no tenemos por qué sufrir… La vida es un regalo único y eso merece amor…
Es muy sencillo amigos… fluir, aceptar y agradecer.
Incluso la época de agobio es digna de respeto, pues es obra, no del hombre, sino de la Humanidad y, por lo tanto, de la naturaleza creadora, que puede ser dura, pero jamás absurda.
Si es dura la época en que vivimos, tanto más debemos amarla, empaparla de nuestro amor, hasta que logremos desplazar las pesadas masas de materia que ocultan la luz que brilla al otro lado...
Vivir el momento tiene mucho significado, lo hablaba ayer… que irónico mencione el pasado es que es ese quien ata y desata el futuro que queremos… Esa experiencia tiene mucho que ver con nuestra consciencia limitada, parcelada, que fragmenta la realidad desperdiciando con ello la vivencia real de la existencia. De ahí que seamos esclavos de nuestra propia parcelación vital y sea difícil liberarnos de nuestro peor enemigo: nosotros mismos. Por eso la profundidad de la expresión Carpe Diem. La vivencia del momento, el instante único, el camino del eterno ahora...
o del eterno retorno, como diría Eliade.
Estos días son trascendentes en ese sentido...
Siento como cada paso tiene un significado, cada segundo es un momento único e irrepetible... Estar con el amor de tu vida, con amigos, compartir un momento, un instante, rodeado de seres queridos, de familia, de personas que siempre han estado ahí en lo bueno y en lo malo...
Cada palabra, cada gesto ha preñado el instante de forma eterna.
Nada podía alejarse, nada podía quedar lejano porque todo era atrapado en la memoria de la emoción.
¿estaremos tranquilas y satisfechas? Y mi espíritu dijo: No, ganaremos esas alturas para seguir adelante".
¿Cómo no se puede estar enamorado de la vida? Siéntate un rato, cinco minutos, cierra los ojos y respira…
Sólo por el hecho de respirar uno ya debería sentirse plenamente feliz…
A lo largo de la historia...de tu vida... Cuántas oportunidades vitales tendrás para hacer ese simple ejercicio? Las dificultades de la vida están ahí, pero no son la vida… es como cuando vas de excursión y te tropiezas una y otra vez con piedras, te arañas con zarzamoras, te caes por barrancos…
A veces todo eso es por imprudencia, por falta de atención, por cansancio, porque te gusta el riesgo, por, por, por… Ahora imagínate que empiezas a caminar por el mismo camino pero desde la sencillez, sin prisas, disfrutando del paisaje y parándote cada vez que te sientes cansado y abatido… ¿Llueve? Refúgiate… ¿Hace tormenta y frío? Abrígate… no tenemos por qué sufrir… La vida es un regalo único y eso merece amor…
Es muy sencillo amigos… fluir, aceptar y agradecer.
Incluso la época de agobio es digna de respeto, pues es obra, no del hombre, sino de la Humanidad y, por lo tanto, de la naturaleza creadora, que puede ser dura, pero jamás absurda.
Si es dura la época en que vivimos, tanto más debemos amarla, empaparla de nuestro amor, hasta que logremos desplazar las pesadas masas de materia que ocultan la luz que brilla al otro lado...
Vivir el momento tiene mucho significado, lo hablaba ayer… que irónico mencione el pasado es que es ese quien ata y desata el futuro que queremos… Esa experiencia tiene mucho que ver con nuestra consciencia limitada, parcelada, que fragmenta la realidad desperdiciando con ello la vivencia real de la existencia. De ahí que seamos esclavos de nuestra propia parcelación vital y sea difícil liberarnos de nuestro peor enemigo: nosotros mismos. Por eso la profundidad de la expresión Carpe Diem. La vivencia del momento, el instante único, el camino del eterno ahora...
o del eterno retorno, como diría Eliade.
Estos días son trascendentes en ese sentido...
Siento como cada paso tiene un significado, cada segundo es un momento único e irrepetible... Estar con el amor de tu vida, con amigos, compartir un momento, un instante, rodeado de seres queridos, de familia, de personas que siempre han estado ahí en lo bueno y en lo malo...
Cada palabra, cada gesto ha preñado el instante de forma eterna.
Nada podía alejarse, nada podía quedar lejano porque todo era atrapado en la memoria de la emoción.

Muy lindo, muy tierno y muy cierto, hay q agradecer y amar la vida.
ResponderEliminarGracias... espero que te haya gustado.
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