Eh, Señor de la Pandereta...
Llévame de viaje en el torbellino de tu barco encantado.
Mis sentidos han sido desguazados, mis manos nada pueden percibir.
Mis pies, demasiado entumecidos para caminar,
sólo anhelan mis botas para extraviarse.
Estoy lista para ir a cualquier sitio, estoy lista para emprender
en el seno de mi propio desfile. Hechiza mi camino con tu danza,
prometo someterme.
Eh, señor de la pandereta! Cántame una canción.
No puedo conciliar el sueño
y no tengo sitio adonde ir.
Eh, señor de la pandereta! Cántame una canción.
A través del lento amanecer, te seguiré.
Eh, señor de la pandereta ire detras de ti..
con el corazón y la mente en el mismo lado.
Sin orgullo, sin tristezas al costado..
Con humildad a tu lado.

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